Por una huella cayeron los sospechosos de un asesinato

Sábado 12 de enero de 2019
Tres personas fueron detenidas acusadas de participar del crimen del empresario Abel Leonardo Espósito, quien fue torturado y asesinado por delincuentes durante una entradera en su casa de la localidad bonaerense de Bernal, cuando regresaba de pasar unos días en la ciudad uruguaya de Punta del Este, consignaron ayer fuentes policiales.
Para concretar los arrestos fue clave el análisis de las imágenes de las cámaras de seguridad de la zona, y el hallazgo de ropas y las zapatillas que usaron los atacantes el día del hecho, añadieron los voceros.
Uno de los detenidos es conocido por el apodo de "Serrucho" y tiene 42 años, mientras que los otros dos son hermanos, tienen 26 y 32 años, trabajaban para el municipio de Avellaneda y cuentan con antecedentes penales, detallaron las fuentes.
Los tres están acusados del crimen del empresario de 51 años y dueño de una curtiembre de Avellaneda, cometido entre la noche del domingo y la madrugada del lunes último junto con al menos otras dos personas.
A pedido del fiscal de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 2 del Departamento Judicial Quilmes, Leonardo Sarra, efectivos de la Departamental Lanús, de la DDI, Caballería, Halcón, Infantería y demás reparticiones policiales de la zona realizaron operativos simultáneos para apresar a los acusados.
Las detenciones se realizaron en las localidades de Villa Corina, Villa Dominico, Avellaneda y Lanús y durante los allanamientos se secuestraron dos armas, vestimentas y otros elementos de interés para la causa.
Los tres detenidos iban a ser indagados ayer a la tarde por el fiscal Sarra, quien intentará determinar el móvil del crimen del empresario.

Una huella, clave
Fuentes policiales y judiciales informaron que Espósito fue asesinado en su casa situada en la calle Avellaneda al 100, a unos 250 metros de la Comisaría Segunda de Quilmes, en pleno centro de Bernal, en la zona sur del conurbano.
De acuerdo a los pesquisas, el empresario fue sorprendido por cinco delincuentes cuando llegó a su domicilio desde la ciudad uruguaya de Punta del Este, donde el resto de su familia se había quedado para pasar sus vacaciones.
Según las fuentes, en la parte posterior del inmueble funciona la habitación de la empleada doméstica que descansaba cuando fue sorprendida por dos de los asaltantes que la condujeron al sector delantero y la introdujeron en la habitación de Espósito, donde éste ya estaba atado con precintos plásticos.
Los pesquisas sospechan que los delincuentes ingresaron a la casa antes de que llegara el dueño, luego de saltar la reja del frente que da la vereda e ir por los techos hasta llegar al jardín trasero, donde retiraron el mosquitero de una ventana que estaba abierta.
A esta conclusión llegaron los investigadores luego de hallar una huella en el techo, que ya fue cotejada y resultó clave para el caso.

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