Por un desperfecto se produjo un derrame de petróleo en Vaca Muerta

Miércoles 31 de octubre de 2018 | 08:55hs.
“Estábamos sacando la corona y se vino el pozo”, dice un mensaje de Whatsapp que circula entre los medios nacionales y que aseguran refleja los motivos por los cuales un pozo de Vaca Muerta estuvo derramando petróleo y lodo durante algo más de 36 horas.

Lo que se provocó fue lo que en la industria petrolera se conoce como un “blowout” o pozo fuera de control, y que tiene como consecuencia inmediata es un derrame.

Así se describe lo que ocurrió a las 24 del jueves 18 de octubre en el área Bandurria Sur de Vaca Muerta en Neuquén, operado por YPF y la norteamericana Schlumberger, y que fue la causa del derrame más significativo que sufrió el complejo desde 2014. La noticia trascendió en las últimas horas, y comenzó a regarse por los medios nacionales.

Según explican medios de la región, más empapados en los temas de la industria petrolera, “sacar la corona” significa que el equipo de perforación estaba llevando a superficie un tubo de unos 70 metros para su análisis. Y que el pozo “se venga” es que la presión del subsuelo venció a la de superficie y, al no poder contenerla con las herramientas tradicionales, se produce el derrame: gas, lodos, condensados y petróleo salen a altísima presión a la superficie.

Según indica el sitio web rionegro.com.ar, el equipo de perforación 007 de la compañía Nabors se encontraba terminando un trabajo exploratorio que consiste en traer a superficie un pesado de roca para analizar su potencial. Se trata de un pozo que, en principio, no será productor pero que se perfora como cualquier otro.

La subsecretaría de Ambiente de provincia de Río Negro se encuentra analizando junto con YPF las causas de lo ocurrido. Sin embargo fuentes de la petrolera confirmaron que pese a un doble monitoreo online (Schlumberger desde México y de la petrolera nacional desde Loma Campana) un desfasaje en la densidad del lodo de perforación habría precipitado el desenlace.

De acuerdo al informe del titular de Ambiente de Neuquén, Juan de Dios Lucchelli, el derrame alcanzó un total de 45 hectáreas, las cuales están subdivididas por el grado de afectación. “La mayor parte se debe al spray que se ocasionó cuando el hidrocarburo rebotó contra el equipo. El grueso del derrame fue conducido a unos piletones y se está recuperando”, dijo Lucchelli al mencionado sitio de noticias.

De esos piletones, hasta ayer, llevaban recuperados un total de 2.000 metros cúbicos de producción. Y ya están llegando al suelo que deberá ser remediado.
La limpieza manual del terreno y de la flora del área va a llevar alrededor de tres meses. Mientras que el trabajo de biorremediación puede extenderse aproximadamente unos cinco meses más, para que el suelo quede 100% recuperado del impacto.

En síntesis, tendrán que pasar más de ocho meses para volver a escuchar el crujiente sonido de los equipos de perforación en marcha otra vez en Bandurria Sur.



Fuente: RioNegro.com.ar

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