“No clasificar a playoffs sería un fracaso rotundo”

Sábado 9 de febrero de 2019 | 02:00hs.
Se sabe que en el deporte, como en la vida misma, no existe una fórmula exacta para alcanzar el éxito. Se puede trabajar mucho y regar con esfuerzo el día a día, pero nada asegura el resultado óptimo.

Esa realidad transita Oberá Tenis Club (OTC), institución que comenzó a sanearse tras años de descontrol y deudas, aunque deportivamente atraviesa una de sus peores temporadas en el ámbito profesional. 

En lo que va de la presente edición de la Liga Argentina, el Celeste disputó 23 partidos, con un récord negativo de 6 triunfos y 17 derrotas. En la segunda fase acumula 8 caídas en 9 encuentros y viene de perder los últimos 5 (dos de local y tres de visitante).
Si bien en sus últimas presentaciones fue competitivo, siempre se quedó al final, lo que fue minando la confianza del plantel. OTC se ubica penúltimo en la Conferencia Norte.

En ese contexto, en diálogo con El Territorio, el presidente del club, Sergio Feversani, remarcó que respalda la continuidad del entrenador Alejandro Kuperman, al tiempo que aclaró que las expectativas eran otras.

“El tema es que armamos un equipo para otra cosa, es la realidad. Pero creo que Alejandro lo puede revertir. Si no, cuando termine la temporada analizaremos los resultados y veremos qué hacer. Hoy, incluso, está comprometida nuestra participación en los playoffs. Eso sí, no clasificar a playoffs sería un fracaso rotundo”, reconoció.

En el afán por revertir el mal momento, Feversani confió que analizan recurrir a los servicios de un psicólogo deportivo, para lo que se contactaron con referentes del Centro Provincial de Alto Rendimiento Deportivo (Cepard). 

Proyecto integral

Tal como mencionó el presidente de OTC, en la previa eran otras las expectativas para con un plantel que se reforzó con jugadores de la jerarquía de Cristian Schoppler y Maximiliano Martín, sumada la continuidad del rendidor Chris Hooper y los veteranos José Fabio y Lucas Gornatti, a quienes luego se agregó un segundo extranjero, Tireek Jewell. 

A esto se suma que la temporada pasada el elenco obereño, entonces dirigido por Sebastián Torre, redondeó una notable campaña llegando a semifinales de su zona.

“Lo deportivo es difícil de analizar porque venimos mal, es una de las peores temporadas. Pero también es cierto que en los últimos partidos perdimos por 3 o 4 puntos con equipos encumbrados. Después de perder con Hindú (el puntero en dos suplementarios) me escribían de otros clubes diciendo que nos robaron el partido. Y les hicimos partido a todos los equipos”, ponderó Feversani.
Y agregó que “internamente algunos me critican que los jugadores están muy cómodos, con los sueldos al día y que tienen todo lo que piden, y que los tendría que hacer sufrir un poco más. Pero no estoy de acuerdo. Pienso que hay que dar para exigir”.

En tanto, remarcó que más allá de la Liga Argentina, su gestión está enfocada en mejorar institucionalmente, porque “antes, y siendo bueno, se apuntaba sólo al básquet y se descuidó el club. Cuando llegamos acá ni siquiera había habilitación municipal, se le debía hasta al verdulero de la esquina”. 

La vidriera

Así, con la institución en ruinas, la renovada dirigencia tuvo que afrontar varios frentes urgentes y, en el medio, conformar el cuerpo técnico y plantel profesional. Kuperman dirigía el U15 y no tenía experiencia en mayores, pero fue la mejor opción del momento. 
“De parte del gobierno nos dieron un tercio de lo que le dieron a la gestión anterior en la temporada pasada, pero logramos el aporte de varios privados y estamos tratando de arreglar la cuestión financiera. Por ejemplo, en los últimos cuatro años no habían hecho los aportes”, graficó para dimensionar el descalabro que encontraron. 

Además, aguzaron el ingenio para achicar costos: “La plata para pagar a los extranjeros la compramos cuando el dólar estaba a 28 pesos; si no, hoy sería imposible tener dos. Ajustamos en un montón de cosas, los jugadores comen acá, arreglamos el gimnasio; vendimos el viejo y compramos un colectivo nuevo, conseguimos el combustible para viajar”.

De todas formas, Feversani tiene en claro que el básquet profesional es la vidriera del club y los resultados son importantes para sostener el interés de los auspiciantes.

“Hay una realidad, sin el básquet el club no funcionaría, porque el básquet nos permite la entrada de los sponsors”, remarcó.
Por ello, en el marco de una primera etapa del proyecto que encabeza, destacó el rediseño del trabajo en divisiones inferiores, plan que diseñó Kuperman y es comandado por Marcos Figuerero, asistente del primero en el Liga Argentina.

“Algo que se reclama es que en estos años no se sacaron jugadores del club. Hoy tenemos 70 chicos en inferiores y debería haber el doble, para lo que estamos trabajando”, indicó. 

Se vienen cuatro partidos de local para el Celeste

En la continuidad de la Liga Argentina, el presidente de OTC se mostró confiado en revertir la falta de resultados y apuntó a una promoción especial que se realizará para incentivar al público con vistas a cuatro partidos consecutivos en Oberá. El próximo miércoles el Celeste recibirá a Ceres Olímpico de Santa Fe, mientras que el viernes hará lo propio ante Sportivo América de Rosario. Luego, el martes 19 será local ante San Isidro de San Francisco, Córdoba, y el domingo 24 recibirá a Lactear Tiro Federal de Morteros, Córdoba.


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