Maceió, el destino perfecto

Domingo 16 de febrero de 2020 | 10:00hs.
Brasil es uno de los destinos más elegidos por los misioneros por la cantidad de playas  que posee. La belleza natural es el principal atractivo, que lleva a muchos a planear cada año una escapada al país vecino. Maceió, es uno de esos tantos destinos que  tiene una de las más bellas costas de Brasil y es una de las ciudades que más turismo recibe. Esta belleza se debe principalmente al mar, muy similar al del Caribe y las muchas palmeras plantadas a lo largo de la línea de costa. Hay muchas cosas para ver y hacer en Maceió: la buena cocina, las artesanías, la animada vida nocturna y una atmósfera totalmente contagiosa.
Un viaje a la capital de Alagoas debe comenzar con un buen paseo en la orilla del mar, con paradas en las playas de Jatiuca (donde se puede comer las riquísimas tapiocas) y Ponta Verde, para admirar la puesta de sol. En la playa de Pajuçara, casi no hay olas, es ideal para un paseo en las piscinas naturales, bucear  y descansar en el banco de arena que emerge cuando la marea está baja.
Además de su belleza también conserva ciertas tradiciones muy propias del lugar, y no es extraño ver varias piezas de bordado realizadas por las mujeres de los pescadores, ya que son una pieza de artesanía muy preciada y rica.
Ponta Verde, es la playa del centro en esta ciudad de cuarenta kilómetros de costa. La parte sur, desde la playa de Jatiuca hasta Pajuçara, pasando por Ponta Verde y el faro, son las más frecuentadas. A lo largo de la rambla hay barracas (kioskos) que venden las tradicionales tapiocas (panqueque de harina de mandioca, salados o dulces), acai (fruto enérgetico del norte, que parece un helado), jugos de frutas tropicales, pescado y carne seca con mandioca frita. El plato típico de Alagoas es el caldo de sururú, un berberecho cocido en leche de coco, que, dicen, es afrodisíaco.
Para los amantes de la buena mesa, no hay motivo de preocupación. Maceió tiene restaurantes japoneses, italiano, bahianos, tapiocarias y establecimientos especializados en pescados y mariscos. Aún siendo una ciudad relativamente pequeña tiene bien diferenciadas la zona comercial y la zona turística.

Maletas listas 
En Maceió hace calor todo el año. Elegir cuándo visitar la ciudad es de suma importancia para el éxito del viaje. Sobre todo para disfrutar de las playas con todo lo que pueden ofrecer.
La temperatura media anual en la capital de Alagoas es de 25 grados, con promedios que van de  26 grados en verano y 23 grados en invierno. Aunque las temperaturas del verano pasan  los 30 grados, es un consuelo saber que Maceió tiene una brisa constante que alivia la sensación térmica.
La tarea de elegir donde alojarse es tranquila. La ciudad tiene una buena cadena hotelera, a un precio razonable, y la mayorí­a de los hoteles se concentran en la misma región, lo que facilita la elección de la ubicación del hotel. 
Se puede elegir entre All Inclusive, Resort, una gama muy amplia de hoteles y alojamientos. Mucha gente también opta por alquilar un departamento, y mas si viene en familia. Ya que Maceió es un destino ideal para las familias con niños alquilar un departamento por Airbnb puede ser una excelente opción.
Junto a los barrios de Pajuçara, Ponta Verde y Jatiuca se reúnen la mayorí­a de los hoteles. Los barrios están pegados entre sí, y son buenas opciones para aquellos que quieren la facilidad de llegar a algunos lugares caminando. Además de la impresionante vista, por supuesto.
En la visita a esta maravillosa ciudad nadie  puede obviar pasar por la Reserva Sostenible Mamirauá, Maragogi, que es el principal destino del Estado, donde se encuentran preciosas playas de aguas cálidas y tranquilas, arrecifes y una inmensa piscina natural llamada Galés. Penedo, que es una de las ciudades más antiguas de Brasil con un gran patrimonio histórico y cultural. 

Un poco de agua
Entre una gran multitud de playas de Maceió se deben destacar algunas que son imperdibles. Por ejemplo Praia Ponta Verde, que se encuentra en plena ciudad de Maceió. Cuenta con arenas finas y un gran número de cocoteros donde los arrecifes llegan a formar tranquilas piscinas naturales. 
Sin lugar a dudas Maceió es una ciudad que vale la pena visitar alguna vez en la vida, enriquecedora y con grandes encantos que no puede dejar indiferente ni hasta al más exigente de los visitantes
En la Praia Jatíuca se destacan las grandes olas junto con el mar agitada u en Praia Pajuçara es de aguas tranquilas con arrecifes naturales. En los alrededores de Maceió, existen muchos lugares hermosos. Y no se puede salir de Maceió sin hacer al menos uno de esos paseos. Las playas que están cerca de la capital son diversas, y cada una con sus peculiaridades. 
Praia do Frances llama la atención por la barrera de corales, mientras que la Praia do Gunga se destaca por las miles de palmeras y los acantilados de colores. Paripueira es un buen lugar para ver las piscinas naturales no tan exploradas y Carro Quebrado para disfrutar de la playa casi desierta. Hay tantas playas tan bellas como diferentes en Alagoas que constantemente las personas se sienten con dudas sobre cuales conocer.

Cosas que no sabías
Hay curiosidades de Maceió que le dan aún más encanto. Por ejemplo, aquí no nació el dicho “sin trilla”. En la época colonial, el piso de trilla, el paseo marítimo y la tribeira eran partes del techo de las casas de aquellos que tenían poder adquisitivo. Se colocaron en los edificios, principalmente, como una forma de mostrar la riqueza de quienes vivían allí.  El pipso de tierra era tierra arcillosa compactada hasta ser una superficie dura y suave. Las gavillas del grano se desparramaban sobre el piso y eran pisoteadas por bueyes a menudo tirando unas toscas rastras de madera con llantas dentadas. 
En muchos lugares, se dice que la expresión nació en Maceió. Sin embargo, esta afirmación es incorrecta. La verdad es que la expresión apareció en Portugal, antes de la invasión portuguesa, pero tenía la misma naturaleza separatista.
Las casas de los menos afortunados solo tenían una de las partes mencionadas, la tribeira. Por esta razón, los ricos solían decir que “tal y tal no tiene piso de trilla”. La clase media puso un piso o borde de trilla.
Otra curiosidad sobre Maceió es sobre una estatua. La capital de Alagoas estaría entre las pocas ciudades que tienen una réplica original de la Estatua de la Libertad estadounidense. Según algunas fuentes, solo hay tres estatuas en el mundo. El principal en Nueva York, otro de tamaño mediano en París y el más pequeño en Maceió.
Ahora, por qué la capital de Alagoas fue elegida para recibir tal honor del Tío Sam. Algunos dicen que fue por el francés Frédéric Auguste Bartholdi y con producción original de la fundición Val D’osne.
La segunda información es cierta, sin embargo, la primera es un error, como lo explica el sitio web de Historia de Alagoas: ciudades como Río de Janeiro, por ejemplo, tienen copias de esta misma compañía, que produjo la estatua a pedido. Sin embargo, sigue siendo un hermoso espécimen en una proporción más pequeña de la misma estatua que se encuentra en la tierra de los Yankees.

Clarice Lispector vivió en Maceió
Maceió fue la primera ciudad brasileña en recibir a Clarice Lispector, después de la llegada de su familia de Ucrania a Brasil. La escritora vivió parte de su infancia en la ciudad, más precisamente, entre los años 1922 y 1925.
Uno de los nombres más famosos de la literatura brasileña, Clarice marcó el comienzo de la vida de uno de sus personajes principales, Macabéa, de la novela “A Hora da Estrela”, en las tierras de Alagoas. Prueba de que el estado y la capital permanecieron afectivos en su imaginación.
Otra curiosidad del lugar es que un cocotero se convirtió en patrimonio de la ciudad. Se hizo famoso en la capital de Alagoas: Gogó da Ema, como se llamaba. Debido a su forma curva, el cocotero que estaba en el borde de Ponta Verde fue objeto de pinturas, música y fotos de la época. En consecuencia, se convirtió en un icono y una de las curiosidades de Maceió.
Sin embargo, desafortunadamente terminó cayendo en 1955. Solo que su valor histórico permanece conservado en un formato conmemorativo, que lleva su nombre y está instalado en el lugar donde nació.
Además, hay una playa llamada Sete Coqueiros, en el barrio de Pajuçara. Este nombre se le dio debido a la existencia de siete cocoteros que nacieron estratégicamente ubicados en un área de la playa. Los cocoteros originales ya no existen, pero se plantaron nuevas plántulas cerca de donde estaban.
 Otra afirmación que sorprende es que Maceió es el lugar de nacimiento de los dos primeros presidentes del país. Deodoro da Fonseca fue el primer presidente de la república y Floriano Peixoto, también en el ejército, fue el primer vicepresidente. Con la partida de Deodoro, asumió el puesto más alto en el poder ejecutivo.
Finalmente, la curiosidad más divertida de Maceió es que el pasaporte en la capital de Alagoas no es solo un simple documento necesario para viajes internacionales. Nombra uno de los sándwiches más populares de la ciudad. La receta está escrita por el gaucho Milton Braun.
Después de romper una sociedad en la década de 1970, creó algo similar a lo que ahora conocemos como el camión de comida. El proyecto se llamó “Pasaporte do Gaúcho”, ya que ese sería su “pasaporte” para seguir viviendo con su familia en Maceió.
La receta es, básicamente, la de un pancho muy incrementada. El clásico “Pasaporte” consiste en pan blando, carne molida (bien condimentada), salchichas, vegetales, queso parmesano rallado y mucha mayonesa. 

Las playas de Maragogi

Para muchos Maragogi es considerada un paraíso, ya que posee la más importante barrera de coral de todo Brasil e increíbles playas de arena fina y aguas transparentes. Además los habitantes de Maragogi sienten un gran respeto hacia los turistas, tratándolos con calidez y generosidad.
Y si todas estas características no acaban de convencer es debido precisar que en el centro de la ciudad hay multitud de tiendas artesanales e innumerables locales donde poder probar la deliciosa gastronomía local en terrazas, ni más ni menos situadas encima de la playa, mientras la brisa del mar acaricia la piel.
Sus playas, que se extienden a lo largo de 23 kilómetros de costa, suelen estar rodeadas por cocoteros y bañadas por ríos con aguas cálidas y cristalinas, con gran multitud de piscinas naturales rodeadas por arrecifes de corales.
Playa Maragogi: Es la playa más visitada del municipio, llena de bares y de buenos servicios. Es conocida por ser la principal fuente de partida de las piscinas naturales (Galés)
Playa Antunes: Considerada una de las playas más tranquilas de la ciudad. No está muy frecuentada por los turistas.
Sin lugar a dudas Maragogi es la ciudad ideal para disfrutar de unas tranquilas vacaciones en solitario o acompañado ya que también cuenta con una acogedora vida nocturna. Cada uno de sus encantos es característico e inigualable.

Para agendar


U$D 32

Es el costo de alojamiento en Hostel Morais por dos noches a 2.8 kilómetros del centro (Booking.com)

U$D 35

Quienes realicen un viaje a Maceió pueden alojarse en Suites Ponta Verde por dos noches (Booking.com)

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