La madre de Anacarla ratificó la tesis de un hecho accidental - El Territorio Misiones

La madre de Anacarla ratificó la tesis de un hecho accidental

Jueves 13 de agosto de 2020 | 18:00hs.
El hecho ocurrió el 26 de marzo en el barrio Cataratas de la localidad de Puerto Iguazú.
Jorge Posdeley

Por Jorge Posdeley fojacero@elterritorio.com.ar

A casi cinco meses del caso, la Justicia continúa investigando y llevando adelante medidas de prueba para esclarecer en qué circunstancias se produjo la muerte de Anacarla, la beba de dos meses que recibió un disparo, hecho por el cual su padre permanece detenido.

El suceso se registró el 26 de marzo en una vivienda del barrio Cataratas de Puerto Iguazú, donde la beba sufrió un disparo de un arma calibre 22 milímetros que le afectó varios órganos vitales y a las pocas horas le produjo la muerte en el hospital local.

La primera hipótesis tendida sobre la mesa indicaba que el hecho se produjo cuando el padre de la beba, identificado como Mario Antonio Da Silva (40), apuntó contra su pareja en medio de una discusión pero su puntería falló y el disparo terminó impactando en su hija.

Sin embargo, tal como publicó El Territorio a mediados de abril, la madre de la víctima y concubina del acusado luego se rectificó en varios puntos de su declaración inicial, dando a entender que el hecho en realidad se trató de un accidente y reduciendo así el posible nivel de culpa en el hombre implicado.

Ante esta situación, el panorama del caso ingresó a otra etapa en la cual las autoridades tanto del Juzgado de Instrucción Tres de Puerto Iguazú, como de la Fiscalía de Instrucción de la misma circunscripción judicial, vienen trabajando para poder esclarecer qué sucedió realmente.

Las fuentes consultadas calificaron el caso como “particular y complejo”, dado que deben analizar detenidamente ambas teorías y establecer cuál de las dos tiene mayor sustento probatorio.

La reconstrucción
En ese marco, el fiscal Horacio Paniagua recientemente solicitó la realización de una reconstrucción del hecho y el magistrado Martín Brites autorizó y participó de la medida.

El procedimiento, que ahora toma un valor sustancial para poder avanzar en el caso, se realizó en la jornada del martes, instancia en la cual tanto las autoridades al frente de la investigación como así también el detenido y la madre de la víctima participaron.

Según consignaron las mismas fuentes, a la mujer se le pidió que realice un relato y una teatralización de la secuencia de hechos ocurrida durante esa tarde-noche en la cual su hija recibió el disparo que le provocó la muerte. Allí, la testigo ratificó lo que declaró ante la Justicia, expresando que el disparo mortal se dio de manera accidental.  

Luego, el detenido hizo lo propio y ante las autoridades presentes describió una secuencia similar al relato aportado por su pareja.

Para las fuentes, esta reconstrucción es clave ya que permite tomar conocimiento de la secuencia de lo ocurrido desde la misma escena, lo cual a su vez permite analizar las ubicaciones de los protagonistas en el lugar y otros aspectos que son sustanciales para esclarecer la forma en que se produjo el hecho.

Del procedimiento también participó el personal de la División Criminalística de la Unidad Regional V de la Policía de Misiones, cuyos especialistas realizaron toma de fotografías y otras labores mediante las cuales podrán llegar a una conclusión.

Una vez que ello culmine, todo será elevado a los encargados de llevar adelante la investigación y allí se podrá avanzar al respecto. Los pesquisas también ordenaron una pericia psicológica a la madre de Anacarla para establecer si pudo haber sido influenciada, manipulada o víctima de presiones, dado que claramente es una mujer en condiciones de vulnerabilidad.

Por el momento, Da Silva continúa detenido e imputado por el delito de homicidio calificado por el vínculo. La defensa ya había solicitado que la carátula sea modificada a homicidio culposo, lo cual fue rechazado en primera instancia pero a partir de la reconstrucción realizada el martes el pedido será analizado nuevamente.

Las fuentes consultadas indicaron que, por ahora, la hipótesis inicial se mantiene en pie, pero la clave para terminar de definir la cuestión será establecer si existió dolo o no, es decir, si hubo intención de matar o no. En ello se trabaja.

Las declaraciones
La primera declaración aportada por la madre de Anacarla fue un día después del hecho y lo hizo en la Comisaría Cuarta de Iguazú. Allí relató que la tarde anterior su marido estaba tomando bebidas alcohólicas con unos amigos frente a su casa hasta que ella le reprochó por esa situación y eso dio pie a una discusión entre ambos.

La joven añadió que las discusiones por el consumo excesivo de alcohol eran una constante en la pareja y detalló que esa tarde del 26 de marzo ella le manifestó a su marido que quería separarse si la relación continuaba bajo esas circunstancias.

Justamente, fue esa situación la que aparentemente enardeció aún más al hombre, que minutos después salió al patio con un arma de fuego que él mismo fabricó -según declaró la joven- y mientras la manipulaba también amenazaba con dispararla, hasta que en un movimiento casi accidental se efectúa el disparo que terminó impactando en la beba de dos meses que estaba acostado en su changuito.

El testimonio fue incorporado al sumario policial y luego elevado al juzgado donde se instruye el caso, cuyas autoridades posteriormente citaron a la mujer para que su declaración sea judicializada y allí la situación fue otra.

En su relato aportado ante la Justicia, la mujer volvió a expresar que su marido estaba tomando alcohol con otras personas en la vereda de su casa pero aseguró que un momento él adujo sentirse “enfermo” y por eso decidió ir a recostarse, tras lo cual hubo una breve discusión entre ambos que aparentemente no pasó a mayores.

Después de ello, ambos fueron al patio y él salió para contarle que un cliente le había dado un arma de fuego como parte de pago por el arreglo de un auto. Fue en esa instancia que el hombre trajo el arma para mostrarle y en medio de eso cayó al suelo disparándose accidetalmente. “Él estaba de frente, mostrándome el arma y ahí se disparó”, fueron las palabras de la chica en esa instancia.

Después de ello, la mujer negó haber sido amenazada y apuntada con el arma por su marido durante esa tarde que terminó trágicamente, al tiempo que también negó haber sido víctima de agresiones o episodios de violencia de género con anterioridad.

En cifra

22

Anacarla recibió un disparo de calibre 22 milímetros que le afectó varios órganos vitales y alcanzó a ser llevada hospital, pero falleció a las pocas horas.

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