En lo que va del año detectaron 15 casos nuevos de lepra

Jueves 27 de junio de 2019 | 03:00hs.
Foto: Facundo Correa.

Por Esteban Bueseck interior@elterritorio.com.ar

En lo que va de 2019, la cartera sanitaria provincial detectó 15 casos nuevos de lepra en Misiones. Son pacientes que ya están bajo tratamiento oriundos de San Pedro, Posadas, Iguazú, Apóstoles, Garupá y Montecarlo entre otros lugares. Con estos datos, a los que accedió El Territorio, se puede inferir que el número de contagiados se mantiene estable en los últimos años, a razón de dos o tres pacientes nuevos por mes y un promedio de entre 30 y 40 en cada cierre anual.
Además se supo que últimamente los pacientes arriban con un buen estado clínico general, pero en estadios avanzados del mal.

Zonas endémicas
Si bien Argentina alcanzó la meta de eliminación definida por la Organización Mundial de la Salud (OMS), una tasa de prevalencia inferior a 1 cada 10.000 habitantes, y continúa en descenso, todavía hay zonas del país consideradas endémicas, una de ellas es la tierra roja. Formosa, Corrientes, Chaco y las provincias del NOA son otros nichos de la enfermedad.
Y aunque la magnitud de la patología es moderada y la morbilidad global baja, comparada con otras enfermedades transmisibles, su importancia como problema de Salud Pública está dada por las discapacidades físicas y sociales que puede ocasionar.
En Posadas, en el Hospital Baliña funciona el programa de lucha contra la lepra donde se da asistencia y medicación gratuita a quienes son diagnosticados.
En ese marco se advirtió que en el imaginario popular se la considera como un mal bíblico y se cree que hasta fue erradicada por completo, algo que no es así.
“Esto se da por dos motivos: porque el médico no tiene en cuenta esta enfermedad y porque no se llega al paciente con la detección temprana (...), por eso es importante que cuando se detecta un paciente con lepra, se estudie todo su entorno familiar”, aclararon en una entrevista reciente publicada por este medio.
Explicaron que es una enfermedad lenta, los síntomas de la lepra tuberculoide tardan alrededor de cuatro años en aparecer y los de la lepra lepromatosa alrededor de ocho años. “Los síntomas de la lepra tuberculoide son la presencia de algunas lesiones bien definidas en la piel, con tumefacción. Los de la lepra lepromatosa son la nariz crónicamente tapada y muchas lesiones y nódulos en la piel de ambos lados del cuerpo”, se explicó esa vez.
El tratamiento de la lepra tiene un período de seis meses a dos años que no se debe abandonar en ningún momento para que se efectivo.
“Sólo el 5% de la población se contagia de lepra aunque todos están expuestos a la bacteria en algún momento de la vida sin saberlo. Por supuesto, la lepra es una enfermedad curable y con un bajo índice de contagio”, expresaron.
La transmisión del mal es por contacto directo y prolongado entre un enfermo no tratado y una persona susceptible, es decir con predisposición especial para enfermar. El contagio es relativamente bajo, ya que el 80% de las personas poseen defensas naturales contra la lepra.
A diferencia de lo que sucedía décadas atrás, cuando el enfermo era internado, hoy en día el tratamiento es ambulatorio, no precisa ningún tipo de internación, e incluye el uso de antibióticos, antiinflamatorios y el control de las secuelas; se puede llevar una vida normal.

Síntomas para prestar atención

En Argentina se detectan, en promedio, unos 300 casos de lepra por año desde 2016. Si bien el número disminuyó en más de un 30% en la última década en la región, el registro de casos continúa.
Según explicaron desde la Sociedad Argentina de Dermatología (SAD), entre los primeros síntomas en la piel aparecen manchas (máculas) con disminución o pérdida de la sensibilidad, del vello y/o de la transpiración. Según la forma clínica, pueden presentarse nódulos (lesiones tubérculo-nodulares llamadas lepromas) y engrosamiento de la piel (placas, infiltración) y/o nervios periféricos con dolor espontáneo o a la compresión. Generalmente se produce un trastorno de la sensibilidad, que va desde una leve hipoestesia (adormecimiento) a una anestesia total. Así, poco a poco, por falta de cuidado y de un tratamiento oportuno, las heridas se infectan ocasionando un daño que al cabo del tiempo producen discapacidades y deformidades. Se puede presentar una obstrucción nasal persistente, con o sin  hemorragia nasal de causa no justificada. Además hormigueos en pies y manos.
“La lepra se contagia de persona a persona por un contacto directo y prolongado, calculado en aproximadamente de 3 a 5 años. Se produce entre un enfermo con posibilidad de transmitir la enfermedad (no todos los que padecen lepra eliminan bacilos fuera de su organismo) y una persona sana susceptible. Es decir que debe mediar una predisposición especial para poder enfermar. La mayoría de las personas posee resistencia natural al Mycobacterium leprae”, explican desde la SAD.
“Los más expuestos a la infección son los convivientes del enfermo de lepra, o sea los familiares directos”, agregaron.
Insistieron en que es una enfermedad que se cura con el diagnóstico y realizando un tratamiento regular y completo, el cual tiene una duración de entre 6 meses a 2 años según la forma clínica del paciente. La medicación que logra este fin es entregada en forma gratuita y siempre se deben utilizar varios medicamentos a la vez.

Para tener en cuenta

En Misiones, el programa funciona dentro del Hospital Baliña, donde martes y jueves por la mañana atiende y medica a los pacientes el médico Rafael Miranda.

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