Cultura: Es del arte, la retina, trama y urdimbre

Lunes 29 de junio de 2020 | 02:00hs.
Por Silvia Godoy

Por Silvia Godoy sociedad@elterritorio.com.ar

“Cada cosa que pinto no está en otro lado que no sea en mi cabeza, en mi disco rígido, como dicen ahora, cada proyecto mío es una imagen que vi, que elaboré desde una vivencia u observación y que intento representar. De alguna manera soy  testigo de todo aquello que está en mis obras”, dice el artista plástico y docente Hugo Viera (75), que recibió a El Territorio en su tradicional taller de calle Ayacucho 1452.

El lugar poblado de telas y caballetes, esculturas y gubias, prensas, matrices, tintas... “es una verdadera fábrica”, asegura -ya que  allí desarrolla cada proceso de una pieza, del boceto a la marquetería-. 

En los más de tres meses de cuarentena, el trabajador del arte con 50 años de trayectoria en Misiones ha producido más de 30 cuadros. Las obras están a la venta y es la primera vez que Viera abre su galería completa desde las redes sociales.

“Mi familia fue la que me impulsó a realizar la publicación de mis trabajos en Facebook, yo no manejo mucho la tecnología. ‘Mostrá todo lo que estás haciendo en el taller, es una producción enorme’, me animaron y me ayudaron con las fotos y los detalles. Como tampoco se están pudiendo realizar exposiciones me pareció bien abrir esta especie de galería virtual”, cuenta.

Las temáticas reflejan el compromiso del artista con su tiempo y entorno, por ello quizás se identifica con el figurativismo, esboza:  
“Cuando era estudiante de arte en Buenos Aires, aunque soy correntino pintaba el paisaje gris y quería ser parte quizás de esas vanguardias, cuando llegué a Misiones y pude ver lo abrumador del paisaje, la fiebre de las actividades más diversas, los rostros y las vidas de tanta gente diferente, ya no pude pintar otra cosa. Entiendo que el mundo cambia, que las costumbres cambian, pero yo entiendo el arte  como rescate, mirada y testimonio de lo que somos y fuimos”, asegura. 
Así, en la sala viven recreados en óleo, aguada, grabado, paisajes y personajes. Una marcha de agrupaciones sociales con sus luchas y contradicciones, el retrato de un anciano, el comandante Andrés Guacurarí, la fiesta del chamamé y el horror de la matanza de peces en las aguas bajas del Paraná. 

Una plástica misionera

Correntino formado en la Academia Nacional de Bellas Artes en Buenos Aires, arribó a Misiones a inicios de los 70, con sólo 26 años.  
“Desde siempre me motivaba, al igual que a otros artistas de aquella época, desarrollar y consolidar un movimiento para la plástica en la provincia, que Misiones tenga su paradigma propio,  más allá de las  improntas personales, de los estilos, de las modas, pero eso no pudo lograrse a largo plazo”, recuerda sobre los encuentros en La casa del artista, que se emplazaba en la planta baja del demolido comedor universitario, proyecto que debió suspenderse con la irrupción de la dictadura.

Luego formó parte  del taller Cerro Pelón junto a Colorín Otaño y otros coetáneos.
Antes de establecerse en su domicilio actual también tuvo su espacio de arte en la Bajada Vieja, en los 80 realizó un censo de artistas plásticos para la Sociedad de artistas plásticos filial Misiones.

“En ese entonces contabilizamos unos 200 trabajadores en el sector. Después pasaron los años y cada nueva gestión de gobierno hace un censo pero esos datos no llegan a  materializarse en un impulso para el rubro”, precisa.   

El hacer en soledad

“Para bien o para mal la plástica es una actividad que se lleva bien en solitario y cuesta reunirse porque los intereses son tan diversos como  la cantidad de artistas que hay. Y también está la cuestión de la formación de los artistas, porque los hay formados en academias y otros que son autodidactas”, compara. “Yo me defino como un trabajador del arte, porque quizás soy un habilidoso para pintar o esculpir pero ser un artista lo dice el tiempo, sin embargo, creo que hoy muchas personas se autoproclaman con bastante liviandad”.

Siempre crítico con lo que reconoce como modas pasajeras dentro de la plástica, es un promotor de la formación académica.
“Amo esto que hago y veo con bastante dolor que hoy para ser artista te dicen ‘no importa si no sabés dibujar’. Antes dibujar atravesaba todos los campos de la plástica, era fundamental. Para recuperar un poco eso hay que revalorizar la plástica como contenido en   las escuelas. El arte es importante para una sociedad. Un artista que puede leer su tiempo, que puede mirar a su alrededor  y se esfuerza en comprender, seguramente imprime a sus producciones imágenes y testimonios de su época”.   

Relegada

Sobre la situación actual de los plásticos en medio del parate que significa la cuarentena obligatoria  y preventiva por Covid 19, analiza que “la plástica suele estar relegada de las ayudas y fomentos, se habla mucho de otras expresiones artísticas, pero los trabajadores de las artes visuales muchas veces quedan afuera de estos programas. Soy docente jubilado e invierto mi sueldo para trabajar en lo que me gusta, que es el arte, y los insumos están caro. Pero creo que no hay suficiente reconocimiento a los artistas plásticos”. 

Perfil

Hugo Viera
Es pintor, xilógrafo, dibujante, escultor, orfebre, docente. 
Se formó en la Academia Nacional de Bellas Artes. 
Autor de numerosas esculturas emplazadas en  espacios públicos. Da clases de dibujo en su taller.

FB@HugoErnestoViera  

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