“Como no sabía volver se ve que siguió caminando con los perros”

Sábado 1 de agosto de 2020 | 08:00hs.
Agustín Mazo

Por Agustín Mazo fojacero@elterritorio.com.ar

“Yo creo que él se acostó en algún pastizal y los perros lo acobijaron y se tiraron arriba de él porque tenía muchos pelos de perro encima. Si no hubiera sido por ellos no se qué hubiera pasado con mi hijo”. Esta breve frase pertenece a Manuel Chamorro (34)  y resume todo el amor y la fidelidad que tanto Simón y Atenas, dos adorables mascotas, brindaron incondicionalmente durante 19 horas al pequeño Bruno (9), quien estuvo desaparecido entre el miércoles por la tarde y el mediodía del jueves en Itaembé Guazú y cuya búsqueda movilizó a cientos de vecinos y a integrantes de la Policía de Misiones y de Prefectura Naval Argentina.

Un día después del tan esperado reencuentro entre la criatura y sus padres, pero por sobre todo luego de que los flashes de las cámaras de los distintos medios que siguieron de cerca las tareas de rastrillaje se apagaran por completo, Manuel reflexionó sobre lo ocurrido. Y en diálogo con El Territorio explicó sus sensaciones.

En primer lugar comentó que todos los estudios médicos no arrojaron ninguna lesión y que Bruno ya contó con la primera visita de una profesional del área de Desarrollo Social de la Municipalidad de Posadas, quien una vez por semana dará acompañamiento y apoyo, no sólo al chico, sino a toda la familia.

Sobre cómo fueron las horas posteriores al reencuentro narró: “Cuando fuimos al centro para que le vea el médico durmió por el camino. Después se levantó y se bañó porque estaban sus primos. Nosotros pensamos que iba a dormir pero no, se la pasó jugando con sus primos”.

En relación al chequeo médico contó que todo salió más que bien y que apenas presentaba el rostro paspado, producto de la cantidad de horas que estuvo expuesto a las bajas temperaturas de la jornada del jueves.

“Nosotros pedimos y capaz nos consigan que él tenga un tratamiento con los médicos, con fonoaudióloga, psicopedagoga, maestra integradora porque él no sabe escribir todavía. Por el tema de la pandemia se cortó todo y no se podía atender. Gracias a Dios nos dijeron que iban a estar al tanto y eso nos pone muy felices”, contó aliviado el padre.

Alivio familiar
Acompañado de su esposa Karina, quien al igual que Bruno presenta un leve retraso madurativo y por ello posee una pensión, Manuel no ocultó su enorme felicidad por el final que tuvo la historia, pero por sobre todo, por el gran acompañamiento de muchos vecinos que se sumaron a la búsqueda.

“Yo no tenía sueño, estaba muy preocupado, pero por sobre todo me preocupaba más el frío que hacía, había helado encima”, recordó Manuel, quien trabaja en la construcción y desde hace un año vive en el barrio junto a su familia.

Sobre el inicio de la búsqueda recordó que todo comenzó el miércoles alrededor de las 17. “Yo salí a buscarlo, se hizo las ocho y ahí ya me preocupé. Tuve que ir a la comisaría e hice la denuncia. Empezamos a buscar por el mismo lugar donde solía ir siempre con Simón, que queda a tres cuadras, pero él no aparecía”, añadió el padre.

A partir de ese momento destacó la solidaridad y el apoyo que dieron muchos vecinos. “Yo agradezco mucho también a los vecinos, hasta casi las cuatro de la madrugada estuvieron recorriendo el barrio con auto. Uno andaba con parlantes gritando por Bruno. Después el jefe de la Policía mandó a rastrillar todo el campo, con bomberos también se trabajó, más el helicóptero que no paraba de buscar”.

Al ser consultado por el momento en que recibió la esperada noticia del hallazgo sano y salvo de Bruno, contó que fue un periodista y una vecina de la zona quienes lo tranquilizaron con la novedad. “Una vecina nos dijo que lo habían visto con unos perros allá por la zona del parque Industrial y ahí  la policía calculó que podría estar por allá. Al rato la Prefectura avisó que lo habían encontrado y fue un alivio para todos”, reconoció Manuel.

También agregó que “con ésta es la tercera vez que se va, pero las otros dos veces fue más leve. Esta si que fue más jodida por el tema del frío. Recorrimos el monte, pero más en el arroyo donde él frecuentaba. Pero se ve que él se metió más adentro del monte y ahí se perdió. Cómo no sabía volver se ve que siguió caminando con los perros y se mandó para adelante nomás”.

Fidelidad
Desde hace más de un año, desde que Bruno y sus padres se mudaron a Itaembé Guazú, contaron con la constante compañía de Simón, el perrito que junto a Atenas, la otra can del barrio, siempre acompañó al niño durante sus horas en la intemperie. “Desde que vinimos al barrio está acá, era de un vecino pero se ve que le echaban de la casa y vino y se instaló en casa. Empezó a jugar con Bruno y ya no se fue más. No le deja ni un instante a mi hijo, donde quiera que mi hijo va no le deja solo. Vos le decís vamos Simón y él va atrás tuyo”, comentó.

Por otra parte narró que ambos animales recibieron la atención de veterinarios que trabajan en la Policía de Misiones. Y recordó que una vez que regresaron al barrio Simón “se recostó contra el pilar y ahí se planchó. Se nota que estuvo todo el tiempo pendiente junto con Atenas de mi hijo”. 

El Territorio no tiene responsabilidad alguna sobre comentarios de terceros, los mismos son de exclusiva responsabilidad del que los emite.

El Territorio se reserva el derecho de eliminar aquellos comentarios injuriantes, discriminadores o contrarios a las leyes de la República Argentina