Alcoholizado, chocó y mató en supuesta picada en Iguazú

Lunes 22 de julio de 2019 | 03:00hs.
Cristian Valdez

Por Cristian Valdezfojacero@elterritorio.com.ar

Un hombre alcoholizado después de haber participado en un evento por el día del amigo, manejando un automóvil a velocidad excesiva por una avenida céntrica, conlleva altas probabilidades de que termine en tragedia. Y eso fue, justamente, lo que ocurrió ayer a la mañana en la ciudad de Puerto Iguazú con un automovilista que en dichas condiciones perdió el control del coche y atropelló a tres personas que iban por la vereda, matando a una de ellas y dejando a dos en grave estado.

En su descontrolada marcha, el auto -un Renault Logan patente NNJ177- terminó también dañando parte de la estructura de una agencia de quinielas cuya propietaria vive en el lugar y salió minutos después de escuchar el estruendo que produjo el choque, al igual que empleados de hoteles cercanos que se ocuparon de contener a los heridos hasta la llegada de los paramédicos, sobre todo a uno que quedó atrapado debajo del Logan y falleció por las heridas gravísimas que sufrió.
El protagonista de semejante tragedia se llama Guillermo F. (23), quien en sus redes sociales se presenta como empleado de un restaurante pero este matutino pudo confirmar que con ese mismo vehículo trabaja como remisero en el aeropuerto internacional.

La confirmación de que manejaba alcoholizado llegó cerca del mediodía por medio un cotejo sanguíneo y derivó en su inmediata detención en el hospital donde estaba recibiendo atención médica. Fue por orden del titular del Juzgado de Instrucción Tres, Martín Brites, quien lo imputará por el delito de homicidio culposo en accidente de tránsito y lesiones, aunque su situación procesal se agravaría si se comprueba que estaba corriendo picadas con otro coche cuyo conductor se habría dado a la fuga, tal como contaron algunos testigos de la secuencia.

Camino al trabajo

Fuentes policiales de la Unidad Regional V de la Policía de Misiones indicaron que el siniestro sucedió alrededor de las 6 en un tramo de la avenida Tres Fronteras comprendido entre las calles Entre Ríos y Urquiza, zona de varios emprendimientos hoteleros.

El ahora detenido transitaba desde la zona del Hito Tres Fronteras hacia el centro cuando en determinado momento perdió el control, consecuencia aparente de la velocidad, se indicó extraoficialmente. En ese corto tramo atropelló a Fabián M. (38), Sebastián C. (43) y Gustavo Daniel Morales (46), quedando el último atrapado entre el automóvil y el muro de la propiedad. Fue Morales quien murió luego de ser asistido y cuando se proponían a derivarlo a Posadas para que reciba atención de mayor complejidad.

De acuerdo a lo que manifestaron las personas que conocían a las víctimas, serían obreros oriundos de la provincia de Salta y encargados de construir el nuevo sector del aeropuerto. Caminaban hacia el trabajo a esa hora de la mañana cuando la tragedia se cruzó en el camino.

“Corriendo picadas”

Agustín, uno de los testigos que charló con este matutino, confirmó la presencia de otro auto afirmando que “estaban corriendo picadas”. El joven estaba parado a 50 metros de donde ocurrió el choque y fue uno de los primeros que asistió a los heridos, por lo que aún conmovido por la situación recordó que “estaba corriendo picada el Logan con un Gol de color blanco. El que chocó estaba alcoholizado, se bajó gritando y con él había un acompañante” dijo, dando espacio a la sospecha de que se escapó de la escena. En ese contexto recordó que alertó a los policías y solicitó ambulancias, mientras “calmaba al herido que estaba debajo del auto hasta que llegaron los profesionales”.

Lo mismo aportó Noelia, quien describió al dueño del auto como “alcoholizado, corriendo picadas. Lo vi llorar. Gritaba. Decía ‘¡maté a unas personas!’. Fue horrible”. Fuentes policiales informaron que el chofer del auto se bajó por sus propios medios y apenas sufrió algunos raspones debido a que el sistema de airbag amortiguó otras posibles lesiones.

La propietaria de la agencia damnificada, Amelia López, contó que escuchó “un fuerte estruendo” pero no se levantó a ver qué era hasta después de escuchar el sonido de las sirenas. Confirmó que “todos los días las víctimas pasan por la cuadra camino a la obra” debido a que viven en las inmediaciones. “Lo mío son sólo daños materiales pero me siento triste por las personas heridas que se llevaron la peor parte”, acotó.

En la escena del crimen trabajó la División Criminalística haciendo pericias planiméticas sobre la avenida y en el auto. Investigaciones también intervino en la recolección de testimonios y la revisación de cámaras de seguridad de la zona en busca de imágenes que aporten claridad respecto de cómo pasó y sobre todo si participó otro vehículo.

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