Futuro de la economía yerbatera está en defender a pequeños productores

Martes 10 de julio de 2018
La yerba mate fue el pilar en que se cimentó el desarrollo de Misiones y Nordeste de Corrientes y el soporte de su  diversificación agraria.
Diecisiete mil productores encontraron en ella su fuente de ingresos y  el acicate para cultivarla.
Recordar períodos de bonanzas, depresión, sobreoferta, precios máximos, desabastecimiento, etcétera, implicaría historiar un siglo de la actividad, con períodos de dirigismos, libre comercio,  mesas de concertación y utilización  política.
Existe un Ente Nacional “Inym” (Instituto Nacional de la Yerba Mate) que substituyó a otro que tenía la misma finalidad, “defender a los productores,” Crym (Comisión Reguladora de la Producción  y Comercio de la Yerba Mate) que tuvo un triste e inmerecido final.
Para evitar algo similar, habrá que centrar el esfuerzo en la defensa de los productores minifundistas, evitar la intromisión de intereses privados y la venalidad, como así también el dirigismo y subordinarla a políticas.
El Inym como el anterior organismo, ve entorpecido su accionar por políticas centralistas, que le impiden cumplir en plenitud con la finalidad de su creación.
Este producto que está presente en el 90% de los hogares argentinos hace a nuestra identidad; es más, recuperó un merecido sitial. Hoy lo toman desde el Papa Francisco, deportistas, actores, políticos y hasta en los más humildes de los hogares.
Recuerdo que en el siglo pasado, en década del 70, integrantes de la CRYM viajaron a Buenos Aires a reunirse con los dibujantes humoristas, que desprestigiaban al producto, representando al haragán acostado en su catre con una camiseta llena de agujeros y su madre chancleteándole  el mate.
El inédito viaje significó una bisagra en la historia de este producto y contrataron al tenista Guillermo Vilas, el N° 1 del tenis mundial, para que llevara una camiseta con la inscripción “YERBA MATE” la energía natural, un producto desconocido en el mundo a excepción del cono Sur de América, pero felizmente hoy, la están conociendo y demandando.
El mate es el amigo fiel y confiable en  reuniones  o en soledad y este sitial se lo ganó por sus bondades  que la ciencia se encargó de comprobarlo y divulgarlo generando una incipiente, esperanzada y creciente demanda internacional.
Los productores aceptaron el desafío de un  mundo que comienza a conocerla y están presentes con su oferta.
Pero este presente tiene que ser conocido por  gobernantes y representantes provinciales y nacionales, que están  obligados a defenderlos.
Reiteradamente los motivaron, engañaron o esquilmaron, y el Estado con excesiva frecuencia subordina el esfuerzo de los productores a políticas de Estado.
Esa intromisión da lugar al descreimiento y afecta la esperanza a una justa retribución.
Por más de una década no cubrieron costos, y la oferta estimada en 1.200.millones  de kilos de hoja verde cayó a menos de 800 millones, condicionando a miles de jóvenes al abandono de sus esfuerzos y a buscar algún  puestito que los condicionan a una vida sin ambiciones y de privaciones.
Estimulados por unos pocos años de precios compensatorios, reinvirtieron recursos y algunos destinaron unas pocas hectáreas disponibles a su expansión, con la esperanza de una justa retribución  y a la espera quizás, del regreso de algún hijo que perpetúe sus sueños.
De hacerlo, miles de jóvenes volverían a las chacras garantizando la continuidad de esta economía regional evitando que este cultivo quede en manos de grandes productores.
Hay legisladores que desconocen el riesgo del genocidio de muchos productores y ha llegado el momento de interiorizarse de un siglo de sacrificadas historias.
Aspirar a mejorar ingresos  es lógico y humano de todo productor y ningún legislador de nuestra Provincia debería desconocer la historia de la yerba mate, porque gracias a los esforzados y sacrificados productores minifundistas, Argentina es hoy es el principal productor mundial de yerba mate, el  mayor consumidor  y el mayor exportador mundial.
Pero los reclamos de quienes pregonan mejoras y condiciones tienen que tener el límite de la lógica y adecuarse a las realidades del momento.

Juan Alfredo Szychowski D.N.I 7.464.270

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